jueves, 10 de agosto de 2017

Fallo que beneficia a los jubilados de las ex AFJP

Rige la movilidad del sistema público

Fallo que beneficia a los jubilados de las ex AFJP

Ordena recalcular los haberes y que la ANSeS pague la diferencia
Fallo que beneficia a los jubilados de las ex AFJP
Ilustración Mariano Vior.
Un fallo de la Sala II de la Cámara de la Seguridad Social beneficia ampliamente a los jubilados de las ex-AFJP que están cobrando rentas vitalicias o retiros programados.
Es porque ordena recalcular los haberes que están cobrando en base a los valores que deberían cobrar si se hubiesen jubilado por el régimen público, con la movilidad y los ajustes aprobados por la Corte Suprema ( Badaro, Elliff). Y que la ANSeS pague la diferencia entre el haber recalculado y lo que cobran de las compañías de seguros ( renta vitalicia) o ajuste los haberes (retiro programado). Hoy hay más de 125.000 personas que cobran rentas de compañías de seguro con valores muy inferiores por debajo incluso del haber mínimo..
“Este fallo completa la labor reparadora que la Corte Suprema implementó en el caso Deprati y la perfecciona, al admitir la corrección de las remuneraciones desactualizadas, que generaron las rentas vitalicias y retiros programados que se están cobrando, colocando a estos jubilados en igualdad con el resto ”, dice el especialista Guillermo Jauregui.
La demanda ( causa Sabha, Héctor c/ANSeS) se inició porque los que se jubilaron o pensionaron por medio del sistema de AFJP, antes de 2008, cobran sus haberes mensuales ( renta vitalicia) a través de una compañía de seguros de retiro. Y fueron a la Justicia porque cobraban menos que el haber mínimo.
Primero, la Corte Suprema, en el caso "Etchart", determinó que el Estado debe asegurar el haber mínimo a los beneficiarios de las rentas vitalicias que cobran por debajo de ese piso. Para la Corte esas rentas vitalicias son de “naturaleza previsional” y “le son aplicables todas las garantías que protege a los jubilados, entre las que se encuentra la movilidad”.
En otro fallo (“Depratí”) al comparar los aumentos dados por la compañía aseguradora privada a este jubilado por invalidez desde 2008 hasta febrero de 2016, la Corte Suprema dijo que fue del 87,86% y el otorgado a los jubilados del sistema público del 495,40%, con lo que “quedó en evidencia una brecha notoria en perjuicio del jubilado de magnitud confiscatoria”. Esta brecha se sigue agrandando mes a mes.
Sobre esa base, la Corteordenó a la ANSeS a pagar la diferencia entre lo abonado por la compañía de seguros y lo que hubiera cobrado Deprati de haberse aplicado los aumentos legales.
Así, todos los jubilados del ex-sistema de Capitalización que están cobrando rentas vitalicias o retiros programados, conforme al fallo Deprati de la Corte, tienen derecho a que los montos iniciales de esos conceptos sean actualizados con el fallo Badaro (Indice de Salarios del INDEC y los aumentos oficiales).
Pero hasta ahora - aclara Jauregui-- ningún juez permitió que se recalculara el promedio de remuneraciones o el Ingreso Base que generaba esas rentas vitalicias o retiros programados. "La novedad es que la Sala II resolvió recalcular en primer término el promedio de remuneraciones con los criterios del fallo Elliff (actualización de las remuneraciones con ISBIC), luego calcular la prestación consiguiente y ajustarla con la doctrina del fallo Deprati"
Estos juicios se suceden porque en la ley de Reparación Histórica no se incluyó a los beneficiarios de las rentas vitalicias. Y en el Congreso hay varios proyectos de ley pero no fueron tratados.

martes, 8 de agosto de 2017

Factores a tomar en cuenta para un sistema previsional sustentable

Análisis

Factores a tomar en cuenta para un sistema previsional sustentable

Por Eduardo Santin
Master en Seguridad Social

En lo que va del siglo, el Sistema Previsional fue pasando por distintos estamentos, desde los 150 pesos/dólares de haber mínimo en el 2.000, en un universo de 3.500.000 de beneficiarios y un sistema deficitario, a 6.500.000 de jubilados y pensionados y un sistema superavitario.
Hubo una primera etapa de recuperación de los haberes mínimos, hoy a pesar de las sucesivas devaluaciones está en $6.394 (US$355); una segunda de universalización del sistema, la cobertura llegó al 98% de las personas en edad de jubilarse y a pesar de los agoreros, el sistema dejo de dar déficit y juntó US$66.000 millones en el Fondo de Garantía. Debió haber una tercera etapa de recomposición de los haberes mínimos para poder cubrir la canasta alimentaria y de medicación de los adultos mayores, y una última la recomposición de los haberes para llegar al famoso 82% que todos anhelamos.
Sin embargo, hoy se está discutiendo si el sistema es “sustentable”, que se debe aumentar la edad jubilatoria de las mujeres y los hombres, que la movilidad de marzo y septiembre es muy alta y que la “tasa de reemplazo” -la relación entre el haber del activo y el pasivo- es el doble que en la región (donde los regímenes son privados) y eso es “inaceptable”, ya estuvo el FMI el año pasado y ahora el OCDE (los del G-20) haciendo sugerencias.
La Seguridad Social es un mecanismo de distribución de riqueza con la que cuentan los ciudadanos para participar del comportamiento de la economía. La economía no va bien solamente cuando crece, sino cuando le va bien a la gente; por lo tanto, no solo importa que crezca el PBI, sino que cuando crece participemos cada uno de nosotros.
La Seguridad Social no solo está financiada con los aportes que hacemos los trabajadores y las contribuciones que hacen los empleadores, sino con impuestos, como el IVA, ganancias, combustible, cigarrillos y la precoparticipación (que debe ser repuesta después del fallo de la Corte con aportes del tesoro); por lo tanto, todos aportan, todos trabajan, algunos en el mercado formal y otros en el informal y todos tienen derecho a participar de la Seguridad Social.
La mal llamada Reparación Histórica, que dejó afuera a 8,5 jubilados de cada 10, es considerada por la ANSES la causa por la cual van a consumir el Fondo de Garantía y, por lo tanto, la razón por la que el sistema entraría en crisis y justificaría una reforma para garantizar “la sustentabilidad”.
Si analizamos las propuestas, afirman que la gente en edad de jubilarse quiere seguir trabajando, la mayoría, si puede, sigue trabajando porque la jubilación no le alcanza para mantener su nivel de vida. Debería pensarse en un sistema de jubilación anticipada para los que completaron los años de aportes y no alcanzaron la edad, como funciona en los países avanzados, y eliminar las restricciones para que los empleadores no intimen a retirarse a los que quieren continuar.
En la Argentina, con relación a nuestra expectativa de vida, las personas están jubiladas 17 años en promedio, cumple perfectamente con la regla de dos tercios de la vida activa trabajando y un tercio jubilado.
Afirman que la fórmula de movilidad, que es una combinación de los recursos del sistema y de cómo se mueven los salarios, da valores muy altos. Por primera vez , en el 2016, dio debajo de la inflación, porque como esta fórmula hace participar al ciudadano del movimiento de la economía, en etapa recesiva, dio mal; pero quieren que si la economía crece no participen, lo que debería agregarle a la fórmula es un seguro para que el índice nunca pueda ser menor que la inflación del semestre.
Por último, proponen disminuir la relación entre el salario del activo y el pasivo, hoy está entre el 60 y el 70%, en los países con regímenes privados en el 35, como Chile o Perú; nuestro objetivo final es el 82%, por lo tanto hay que pensar cómo se recupera el consumo y el trabajo para inyectar recursos al sistema, como pasó ya con el aumento de 3 millones de beneficiarios.

Es necesario reformar el sistema jubilatorio

Análisis

Es necesario reformar el sistema jubilatorio

Por Daniel Artana y Nuria Susmel

Economistas de FIEL

Cuando se excluyen los fondos que recibe de rentas generales, el sistema previsional nacional tuvo un déficit en 2016 de 3,5% del PBI. Ello obedece a la decisión del Gobierno anterior de utilizar el sistema de pensiones como herramienta de la política social al otorgar jubilaciones a población que no realizó aportes y a la existencia de regímenes especiales dentro del sistema contributivo. Sin embargo, aun excluyendo los pagos de jubilaciones a personas que no cumplieron con la totalidad de los requisitos para acceder al sistema, el déficit es del orden de 1% del PBI (unos US$6.000 millones).
¿Cuál es la distorsión que estos regímenes introducen? Al igual que en la moratoria, el beneficio previsional tiene poco vínculo con lo que se recibe, lo que desfinancia el sistema.
En el caso de un trabajador en relación de dependencia, su jubilación puede llegar a ser a lo sumo 3,9 veces su último aporte mensual al sistema de pensiones (incluyendo la contribución patronal) y para un trabajador autónomo 3,5 veces. Un monotributista con ingreso similar aporta sólo un 20% de su par asalariado, por lo que recibe 21 veces su aporte, mientras que el personal de casas particulares recibe 198 veces su aporte.
Más aún, en el caso de los monotributistas hay además otra distorsión porque todos reciben la jubilación mínima independientemente de su aporte -que tiene diferencias entre categorías-. Falta mencionar el monotributo social, en el cual el aporte al sistema de pensiones está a cargo del Estado pero igual reciben la jubilación mínima.
El problema para el sistema es que los trabajadores incluidos dentro de alguno de estos regímenes especiales alcanzan a 20% del total que aporta.
Para conseguir una jubilación mínima, tres personas con el mismo ingreso mensual aportan sumas muy dispares: una empleada doméstica, $35 mensuales; un monotributista, $330; y un asalariado, $1800. Puesto de otra manera, el ratio jubilación/aporte da un indicio del número de años que un trabajador debería haber aportado para financiar los años que permanece en el retiro. Si la sobrevida de un hombre tras la edad jubilatoria es de 15,4 años y la de la mujer 24,4 años, un trabajador en relación de dependencia debería haber aportado entre 40 y 100 años (según sexo y nivel salarial), un monotributista entre 180 y 510 años y un trabajador doméstico entre 3000 y 4800 años.
Esto supone que el ingreso es constante a lo largo de toda la vida laboral. Si consideramos que el número de aportantes aumenta al 1,5% anual, sólo los asalariados varones generarían ingresos suficientes para justificar la jubilación que reciben del sistema actual (que les exige 30 años de aportes).
Para reformar el sistema se debe partir de un principio básico. El costo fiscal de cualquier programa de asistencia social a la tercera edad debería ser financiado por el ministerio a cargo de tal política y estar condicionado a la insuficiencia de ingresos y riqueza.
En el sistema contributivo, se debe corregir la grosera inequidad de los regímenes especiales, sea aumentando los aportes mensuales (lo que corre el riesgo de aumentar la informalidad) o reduciendo los beneficios que reciben por una combinación de una menor tasa de reemplazo (por ejemplo la PUAM en lugar de la mínima), requiriendo más años de aporte o aumentando la edad de retiro respecto del régimen contributivo.
Como es habitual en otros países, el ajuste de todas las prestaciones debería corregirse por inflación en lugar de la fórmula actual.
También es necesario aumentar gradualmente la edad de retiro sobre todo de las mujeres (unos meses por año, como han hecho EE.UU. o España) para adecuarla a la mayor expectativa de vida. Otros países prefieren evitar el “costo político” aumentando los años de contribución (42 años en algunos países europeos). El problema es que ello es poco creíble en un país adicto a las moratorias. La alternativa de incentivar la demora en el retiro no parece viable porque el sistema, así como está, ya es deficitario.

lunes, 7 de agosto de 2017

Seguridad Social: arranca el debate por la reforma

Edad jubilatoria

Seguridad Social: arranca el debate por la reforma

La discusión no debería empezar por la edad jubilatoria sino por un planteo de mucha mayor amplitud.
Seguridad Social: arranca el debate por la reforma
Un sistema previsional sustentable, eje de controversias.
Ismael Bermúdez
El debate en torno de la reforma previsional arrancó por el controvertido tema de aumentar la edad jubilatoria. El disparador fue la posición --a título personal --del titular de la ANSeS, Emilio Basavilbaso-- en favor del retiro “voluntario” apoyado en un aliciente para que la persona siga trabajando más allá de la actual edad jubilatoria. Y porque organismos internacionales como el FMI o la OCDE proponen extender entre 3 y 5 años la edad jubilatoria tanto de mujeres como de varones, como forma de achicar el gasto previsional.
De inmediato tanto el Presidente Mauricio Macri como la gobernadora María Eugenia Vidal desactivaron el debate señalando que no estaba en la agenda y que el año pasado se acordó, en la ley de Reparación Histórica, un plazo de tres años – hacia 2019-- para llevar adelante esa reforma. Así oficialistas y también opositores no quieren que la reforma previsional, como la laboral y la tributaria, formen parte del debate electoral. En realidad, sería deseable que las fuerzas políticas presenten antes de las elecciones sus propuestas sobre todos estos temas cruciales para que la ciudadanía vote en la claridad.
El debate sobre el sistema de seguridad social no puede arrancar de la edad jubilatoria sino de un planteo amplio de seguridad social: diseñar un régimen sustentable, adecuando los aportes, las contribuciones y los impuestos, de modo de asegurar jubilaciones y pensiones que garanticen un nivel de vida adecuado y digno después de 30 o 40 años de trabajo. Y que cubra las demás prestaciones, como por ejemplo el desempleo o la cobertura de salud. En cambio, nuevamente se pretende que el disparador es el gasto o el déficit, que no es responsabilidad de los aportantes sino del mal manejo de esos cuantiosos fondos durante varias largas décadas.
El sistema nacional de Seguridad- sin las Cajas no transferidas a la Nación-- tiene casi 10 millones de aportantes y 5,7 millones de beneficiarios con un haber promedio de $ 9.000 mensuales. Pero hay 4 millones de jubilados y pensionados nacionales que perciben el haber mínimo- mucho de la jubilación por moratoria, hoy de $ 6.394. Además hay 1,5 millón de pensiones no contributivas, con el cobro del 70% del haber mínimo, y desde el año pasado está la pensión del adulto mayor con el 80% del haber mínimo.
Clarín Económico impulsa este debate y por eso hoy opinan Nuria Susmel y Daniel Artana, de Fiel, y Eduardo Santin, especialista en Seguridad Social. Y continuará con nuevos aportes. 

sábado, 5 de agosto de 2017

Los jubilados somos presas del juego futbolero de los políticos

Los jubilados somos presas del juego futbolero de los políticos

OTRAS CARTAS. Voces, reclamos y esperas de jubilados
Los jubilados somos presas del juego futbolero de los políticos
VIOR
Están el ruido estruendoso de los políticos en las elecciones de las PASO y el grito silencioso de nosotros, los jubilados. Suenan los anuncios y las promesas para el bienestar de los ciudadanos que pacientemente pagamos nuestros impuestos, los servicios, las jubilaciones, etc.
Nada ha cambiado, nada cambiará. Estamos apresados en el juego de los políticos con sus anuncios, promesas, que saben no podrán o no querrán cumplir.
Tal fuera un juego futbolero, se pasan de un equipo a otro, festejando su inteligencia de lo absurdo, jugando tal fueran saltimbanquis circenses. Pero luego de toda una vida, al final, a nosotros los jubilados solamente nos queda el recuerdo de que siempre hemos tenido un Estado recaudador que se queda con el vuelto, las promesas de Reparación Histórica del jubilado, ... eso sí que se quedará en la historia.
Mi caso personal, desde el año 1993, es mi reclamo que, cobrando poco más que la mínima, tengo 84 años, con aportes con relación dependencia, 26 años más acumulando 13.000 horas de vuelo como piloto, luego como autonomo 16 años más.
¿De qué Reparación Histórica me hablan? Que los genios de la ANSeS o del Gobierno me respondan.
Luis Fantinatto
luis@adrianfantinatto.com.ar


Voces, reclamos y esperas de jubilados
El 30 de junio del año pasado, el director ejecutivo de la ANSeS dijo, con cara de niño bueno: “A partir de ahora la ANSeS no apela más y empieza a pagar los juicios a los jubilados”, siguiendo expresas instrucciones impartidas por el presidente Macri. ¿Qué pasó desde entonces para que se haya dado marcha atrás y la ANSeS vuelto a las andadas?
Muchas explicaciones técnico-financieras surgirán desde más de un funcionario y todas tendrán el mismo bouquet duranbarbista (y poco humanista), “marche preso”: los viejos que cobren “a los premios y/o cuando puedan”, si viven para contarlo.
Siempre vuelve a mi memoria la triste (aunque muy digna) historia de Aaron Schwartzman, aquel médico y ajedrecista que batalló tozudamente hasta los 102 años contra el “organismo que cuida de los viejos”, y venció. A los 102 años y 4 meses cobró lo que le correspondía tras haber ganado su última batalla judicial. Sólo pudo disfrutar 9 meses su fugaz bonanza. Murió a los 103. Los políticos son como los mujeriegos, no cambian más.
Otto Schmucler
oschmucler@gmail.com

Durante 42 años de desempeño profesional activo mis únicos ingresos económicos se denominaron haberes, desde mi jubilación pasaron a denominarse liquidación previsional. Quisiera saber qué derechos se arroga la ANSeS para no pagarme el período 7/2017, que me corresponde, beneficio previsional: 150621259504.
Primero fueron los remedios de PAMI, luego las asignaciones para discapacitados, y ahora vinieron por mí. Tengo entendido que los beneficios son un derecho adquirido, por lo tanto, es desaforado el mal trato que recibo de parte de quién corresponde, en este caso, la UDAI de Turdera, que ha retenido sin justificación mi único ingreso económico sin darme una explicación satisfactoria (mis impuestos están al día, no acarreo deudas con organismos oficiales ni particulares ni juicios a favor o en contra de ente alguno). Prefiero no describir el agravio a que fui sometida por uno de los individuos a cargo de la entrada al organismo, porque este proceder es hiriente para toda persona. Sí destaco la buena voluntad de la empleada que gentilmente me hizo pasar al recinto para que escucharan mi situación, aunque no solucionaron el problema.
Marta Aldazábal
mmaldazabal@gmail.com

La ANSeS no nos escucha. Mi caso es uno de los tantos que con 30 años de aportes trabajados, nos acogimos a la Reparación Histórica. Me siento totalmente decepcionada. A la fecha no logro que la ANSeS me diga algo más que: “mi caso es muy complejo y que siga consultando”. Quisiera que me contesten ¿qué tiene de complejo haber trabajado 30 años y haber hecho los aporte correspondientes? ¿Por qué no me hacen una propuesta de reajuste? ¿Hasta cuándo debo esperar que me informen sobre el particular, siendo que la ANSeS dice que mi beneficio jubilatorio merece ser reajustado.
María del Carmen Gattorossi
mcgatto@hotmail.com


Mi padre tiene 91 años y hace meses que su salud se está deteriorando y queriendo no depender tanto de sus hijos decidió no hacer juicio al Estado y acogerse a la Reparación Histórica, pero pese a haber iniciado el trámite hace cerca de un año, aún está esperando. Cambiemos está haciendo publicidad con la Reparación Histórica y muchos jubilados están contentos y felices porque pueden viajar, planificar una vida mejor, etc. Cuando mi padre firmó los papeles de la Reparación Histórica, le prometieron que por su edad y estado de salud el trámite iba a ser muy rápido. Nació en él una esperanza sobre una mejor calidad de vida y el orgullo de poder autoabastecerse.
Pero todo era pura política. Por último, veo en medios de comunicación una publicidad donde la ANSeS brinda una línea de crédito. Si tienen dinero, ¿por qué no les pagan a los que por derecho ganado deberían cobrar primero? El trámite de mi padre (N° de expediente 02420040226355404000001/ N° de trámite 2004022635511093584950201610251602) está durmiendo el sueño de los justos en la ANSeS.
Alicia Varsavsky
alicia@nexus.org.ar


Nos jubilamos en la provincia de Buenos Aires, pero como la jubilación no alcanza, tenemos que trabajar en otro lado, en blanco, como tiene que ser. El IPS envió una intimación que todo jubilado o pensionado que así lo hiciere dejaría de percibir su merecida jubilación o pensión. ¿Por qué? Porque se aplica desde este año una ley que nunca se puso en vigencia y data de 1980. Es el decreto ley 9.680/80, donde dice que es incompatible el beneficio jubilatorio con el trabajo en blanco, a no ser trabajando en docencia. O seguimos cobrando la jubilación/pensión, o trabajamos facturando y seguimos cobrando el haber jubilatorio. Tenemos que devolver todo lo cobrado desde que nos jubilamos hasta la fecha. Son cifras siderales. Necesitamos que se considere el derecho al trabajo, digno y con todo lo que nos corresponde.
Liliana Varani
LOCUTORA NACIONAL
lilivarani@gmail.com

martes, 1 de agosto de 2017

Reforma jubilatoria

Jubilados

Qué hay detrás de una posible reforma previsional del oficialismo

Se permitiría a los que no completan los 30 años de aportes que a los 65 años puedan acceder a una jubilación proporcional. 
El titular de la ANSES, Emilio Basavilvaso, recibió críticas por hablar de jubilación "voluntaria"
La opción “voluntaria” de extender la edad jubilatoria para los que no tienen los 30 años de aportes –como propone el titular de la ANSeS, Emilio Basavilbaso- ya rige en la actualidad en el sistema previsional. Porque la ley establece que los empleadores solo pueden intimar a que el trabajador se jubile si se cumplen dos requisitos: la edad -65 años para los hombres y mujeres- y contar con 30 años de aportes.
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También está permitido que el trabajador cobre la jubilación mensual y pueda seguir trabajando en relación de dependencia, como monotributista o autónomo, sin que los aportes post-jubilatorios incrementen el haber. Hoy habría 50.000 jubilados que siguen trabajando en empleos formales, cobrando el sueldo o lo que facturan y además el haber jubilatorio.
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La novedad entonces sería otra: se permitiría a los que no completan los 30 años de aportes que a los 65 años puedan acceder a una jubilación proporcional a los años aportados. En esos casos, el trabajador cobraría la pensión para el adulto mayor (PUAM) –del 80% del haber mínimo- en reemplazo de la Prestación Básica Universal más lo que surja de los años aportados.
Así quienes se jubilen por este sistema tendrán un haber bajo con relación al sueldo o ingreso. Por ejemplo, con 20 años de aportes, cobraría el 30% de los últimos sueldos más el 80% del haber mínimo. Para un sueldo de $ 20.000, hoy representaría un haber de $ 11.000, equivalente al 55% del ingreso. Con 25 años de aportes, cobraría el 37,5% del sueldo más el haber mínimo, o el equivalente al 63% del ingreso.
Además, esto obligaría a modificar la PUAM porque su cobro es incompatible con estar jubilado y no da derecho a la pensión por viudez del cónyuge.
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Otro cambio apunta a unificar el régimen del monotributo con el de autónomos que es mucho más caro tanto en materia previsional como impositivo. Sería un fuerte encarecimiento del Régimen Simplificado que cada vez es más engorroso y costoso.
En tanto, los organismos internacionales, como el FMI o la OCDE, proponen extender entre 3 y 5 años la edad jubilatoria tanto de mujeres como de varones. Además, impulsan modificar hacia abajo la fórmula de movilidad jubilatoria como una forma de ir achicando el gasto previsional. O sea, más años de aportes realizados y menores jubilaciones. También impulsan habilitar aportes voluntarios a través de fondos de pensiones privados.
Además, con la débil creación de empleo en el país, la mayor permanencia laboral de los adultos mayores taponaría aun más el ingreso al mercado del trabajo de los más jóvenes.

El debate por la edad jubilatoria

Polémica

El debate por las jubilaciones se coló en la campaña y hubo críticas al Gobierno

El titular de la ANSeS habló de jubilación voluntaria y lo cruzaron. El Gobierno salió a negar modificaciones.
El debate por las jubilaciones se coló en la campaña y hubo críticas al Gobierno
Emilio Basavilbaso, director general de la ANSeS, sufrió críticas luego de hablar de la jubilación "voluntaria".

En plena campaña y en medio de una suerte de debate sobre las medidas que implementará Mauricio Macri después de la elecciones, la declaración de Emilio Basavilbaso -titular de la ANSeS- sobre la extensión de la edad jubilatoria metió al Gobierno en una discusión de la que buscó salir de inmediato. Referentes de la oposición aprovecharon para cuestionar la eventual propuesta y Marcos Peña tuvo que desmentir con énfasis las versiones sobre una iniciativa en marcha: “No hay ningún plan a corto plazo de nada que sea en esa línea”, enfatizó el jefe de Gabinete.
“Vienen con el miedo y los pronósticos de las cosas horribles que nos van a pasar”, buscó una vez más Mauricio Macri desarmar, ayer en el microestadio de Unión de Santa Fe, las insistentes apelaciones de Cristina Kirchner y otros candidatos opositores sobre una profundización de las políticas de ajuste a partir de octubre. Pero en este caso la discusión tomó cuerpo por las palabras de un funcionario del Gobierno.
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“El Gobierno presentó el año pasado en el Congreso una propuesta para que dentro de los próximos tres años se debata el régimen provisional argentino. Eso es todo lo que hay por ahora. Todavía no hay ningún proyecto concreto, pero sí está la intención de analizar si hay que hacerle modificaciones al sistema”, dijo Basavilbaso a radio La Red. Se refirió de ese modo a la ley de la llamada Reparación Histórica, que dispuso la creación de una comisión especial -hasta el momento no constituida- para discutir una reforma.
“Mi opinión personal es que lo ideal sería tener un sistema donde la edad sea voluntaria. El trabajador tiene la opción de seguir trabajando y eso le significa que en un futuro su jubilación va a ser mayor”, agregó el director de la ANSeS. La edad mínima actual es de 60 para las mujeres y 65 para los hombres.
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Si ya era tema de campaña, con esas declaraciones los candidatos opositores se tiraron de cabeza a ocasionarle un costo a Cambiemos. “Lo que el Gobierno está haciendo es preparar el camino para modificar el sistema porque quiere, como hizo Cavallo, meterle la mano en el bolsillo a los jubilados”, aseguró Sergio Massa, candidato a senador por 1País. Cristina Kirchner ya venía con un discurso en esa línea, aunque esta vez mantuvo el estilo cuidado de esta etapa de su campaña y hasta anoche no se pronunció. Lo hizo Daniel Filmus, postulante a diputado en Capital: “Es muy grave que el Gobierno lleve a cabo la recomendación del FMI y la OCDE de subir la edad jubilatoria. Repiten recetas de ajuste que llevan al hambre, la desocupación y la exclusión a millones de argentinos”.
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En la Casa Rosada negaron que hubiera un borrador o algunos puntos sobre una reforma jubilatoria para impulsar después de las elecciones. “No es un tema que estemos trabajando, ni siquiera hay una discusión. Emilio expresó una opinión personal”, dijo a Clarín uno de los ministros con injerencia en el área.
Otros funcionarios admitieron “reuniones de especialistas”, previas a la conformación de la comisión en el Congreso. Al rato Peña lo descartó por completo en una entrevista con Crónica TV. “La reparación histórica creó la necesidad de una comisión de notables para que en 2019 surja una propuesta que sea una política de Estado en todo caso para ver si hay que reformar el sistema previsional o no y cómo”, aseguró el jefe de Gabinete, y como el Presidente buscó despejar temores: “No hay ninguna razón para tener miedo, no hay nada inminente, no hay ninguna cosa que se vaya a hacer unilateralmente. Lo que hay que discutir estructuralmente es cómo nos organizamos las próximas décadas, pero sin ningún factor de miedo de éstos que se están agitando”. El tema ya estaba instalado y en el Gobierno procuraban corregir el paso en falso en plena campaña.