sábado, 9 de septiembre de 2017

Que el banco le devuelva a mi padre jubilado el dinero que le pertenece

Que el banco le devuelva a mi padre jubilado el dinero que le pertenece

OTRAS CARTAS. Voces, reclamos y esperas de jubilados
Que el banco le devuelva a mi padre jubilado el dinero que le pertenece
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Muchos conocen a mi familia debido a nuestra lucha por justicia al haber perdido a mi hijo Kevin Sedano (14 años) cuando Eduardo Sukiassian lo atropelló y dejo tirado sobre la avenida del Libertador. Desde ese 1° de mayo de 2002, la palabra justicia se convirtió en un emblema para nosotros. ¡Pero qué difícil es ver que se cumpla con lo que es justo! Cuántas veces nos sentimos que mendigamos para exigir lo que es nuestro.

Mi padre, Walter Alberto Perrone, jubilado y pensionado desde el fallecimiento de mi mamá, cobra su pensión en el Banco Columbia, sucursal Martínez. Durante la primera semana se fue de vacaciones con mi hermano y dejó su tarjeta de débito en la caja fuerte de su casa. Esa tarjeta sólo la usa para retirar ese dinero. Nunca hizo una compra ni carga nafta ni la usa en otros cajeros. Retira siempre el dinero del mismo cajero y la guarda. Al regresar de su viaje fue a extraer dinero y vio que todos los días alguien le había sacado $ 500 hasta llegar a retirarle $ 2.500. Fuimos al banco y hablamos con el gerente. Después de que tratara a mi papá como si fuera un nene, decidimos retirarnos. Hay gente que no entiende que los abuelos tienen más experiencia que nosotros, la edad no los convierte en tontos. Si mi papá le dice que no retiró el dinero, no lo hizo, simplemente porque no estaba en el país. Tampoco compartió la clave con nadie ni le prestó la tarjeta a nadie. Alguien le robó ese 


dinero. Fuimos a la Fiscalía de Martínez y al centro de Protección a la Víctima de la Provincia de Buenos Aires e hicimos la denuncia en ambos lugares.
No sólo queremos el dinero, que no es mucho, pero es de mi papá, sino que queremos saber quién se lo robó.
Tenemos un número de reclamo, y ya hace un mes que desde el banco nos dicen que llamemos al 0800, que elevemos nota, que hablemos con tal o cual. Pero ahora nos dijeron que el dinero lo retiró mi padre porque figura que alguien hizo estos retiros desde un cajero en Lanús.
Señores del Banco Columbia, háganse cargo. Investiguen quién robó ese dinero y, mientras tanto, devuelvan a su cliente, mi padre, lo que es de él. Simplemente porque es lo justo. Si es que podemos hablar de justicia.
Viviam Perrone
kevinsedano@yahoo.com.ar



Voces, reclamos y esperas de jubilados
Adhiero a la carta “Señores de empresas truchas y bancos, ¿no tienen jubilados en sus familias?”, del lector Alberto Nartallo, publicada el sábado 26 de agosto. Cuento mi historia con el mismo banco y misma sucursal. Me vendieron un mundo maravilloso abriendo una cuenta especial para jubilados, y me descuentan $ 100. ¿Supervivencia? Cada 6 meses y te olvidas. Tuve la mala idea de darles mi e-mail, ¡error! Me mandan ofertas, descuentos, “viernes free”, ¡a una jubilada que cobra el mínimo! Lo peor de todo fue que omitieron avisarme que me bloquearon la cuenta porque si no gasto, no cobro. ¡Una vergüenza!
Liliana Richetti
lirichetti@gmail.com

La ANSeS procede igual que un estafador serial. Busca demorar todas las sentencias judiciales, hasta las que están firmes y no admiten apelación legal alguna. Debe ser conminado a cumplir por nuevas decisiones del juez. Luego busca excusas que no puede desconocer que son insostenibles, y por eso son maliciosas. Hay que llegar a embargarle los fondos bancarios para cobrar las retroactividades. Pero luego continúa omitiendo ajustar los haberes como indica la sentencia, generando más retroactividades que deben ser nuevamente embargadas. Luego aduce que no retuvo Impuesto a las Ganancias (que no corresponde, hay jurisprudencia al respecto) para seguir demorando los ajustes. Con todas estas artimañas logra demorar años (en mi caso, casi dos), una sentencia que, de acuerdo a la ley, debe cumplir en un máximo de 120 días, y a veces menos por decisión expresa judicial. Y esto se repite varias veces a lo largo de años.
Todo esto no sólo causa perjuicios económicos a los adultos mayores, sino también daños morales y psicológicos, por la angustia que genera el sentir impotencia frente a los abusos de autoridad que obligan a demorar los pocos gustos que un jubilado puede aspirar en la última etapa de su vida. Y esto viene repitiéndose año tras año, independientemente del color político de los sucesivos gobiernos, que en esto no han cambiado nada desde que la anterior presidenta nos calificó a los jubilados de “caranchos” (en alusión a los “buitres”) por reclamar nuestros derechos.
Pedro Bollo
fp.bollo@gmail.com

Mi madre, Amanda Bardaro, de 87 años, en marzo del año en curso aceptó la propuesta de la Reparación Histórica aun teniendo sentencia firme en su juicio contra la ANSeS. Prefirió esa opción, dado que necesita el dinero para pagar su geriátrico. No camina y sus días se acortan por su artrosis generalizada. El 13 de marzo la llevamos con su abogada al UDAI de Turdera y allí, como sus huellas no se registraban, le iniciaron un expediente que aún está en su etapa de inicio. Pregunto ¿esperan a que muera? De esa forma se evitarían el pago del juicio al que renunció y también la actualización de su pensión.
Cristina Morillo
crismori51@yahoo.com.ar



Fundada 13 de mayo de 1971, y después de múltiples intervenciones que no han podido recuperar los fondos sustraídos por diversas gestiones, la UFIPAMI no ha publicado los resultados de su gestión. El actual director que trata de reestructurar el organismo, no deja de ajustar con quita de medicamentos, baja de instituciones, reducción de consultas a especialistas, etc. Un ejemplo: hace un mes que estoy detrás de un turno sin éxito. ¿Qué hago si necesito control y no lo recibo? Hay que resolver muchos dislates durante mucho tiempo, como ser la dirección del organismo: el mismo debe ser ejercido por 11 miembros, 7 jubilados, 2 directores nombrados por el Ejecutivo y 2 del sector gremial.
Hay que recuperar lo sustraído. Invertir en lograr prestaciones propias y no ser derivados a los hospitales públicos. Derivar a los que han obtenido la afiliación sin aportes al Ministerio de Acción Social. Contar con médicos de excelencia y procurar una medicina de avanzada. Tratar a los adultos mayores con dignidad y no hacerlos sentir que son personas desechables. Merecemos ser tratados como corresponde, somos ciudadanos que trabajamos toda una vida y fuimos víctimas de seres inescrupulosos y delincuentes.
Señor Macri, Dios ilumine su gestión haciendo volver a creer que esta Patria reconoce a sus adultos mayores.
Ricardo Vicente
r.vicentematus@gmail.com



Me resulta indignante, ofensiva y vergonzosa la publicidad de la ANSeS invitando a los nietos a ayudar a sus abuelos con la Reparación Histórica. El joven atento a su notebook y el jubilado cebando un mate, como si fuera lo único que sabe hacer. El “viejo tonto” dice: “¿Ya está?”, y el nieto lo invita a hacer un click como si fuera a disparar un misil sobre la Casa Blanca. El “ya está” no es otra cosa que empujar al “viejito estúpido” a peregrinar por la burocracia de la ANSeS e ilusionarse con lo que tardará meses en llegar, como los que se incorporaron al programa el año pasado y todavía están esperando que les paguen.
Los jubilados no somos estúpidos, más allá de que algunos necesiten asesoramiento porque los pasos a seguir son confusos, incomprensibles y hasta ridículos. Demuestran lo contradictorio que es el proceso de la Reparación Histórica.
Miguel Angel López
emealopez@yahoo.com.ar

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